Comienzo a escribir en este blog como el inicio de una nueva etapa, creo que para mi y para mis alumnos. Llevamos poco tiempo trabajando en aikido como Dojo Muzen pero estoy convencido y siento que nuestro trabajo esta haciendo raíces en este camino del aikido, unas raíces humildes y sencillas, sin pretensiones pero que me satisfacen y llenan de orgullo por el trabajo realizado por ellos.
Nuestra dirección esta comenzando a definirse. El sentido de la practica, pienso creo sin equivocarme, ya no es una sensación individual sino grupal, no una simple actividad deportiva sino un actividad física que hunde su centro en la sinceridad del trabajo y una creencia firme en la filosofía del mismo. Una filosofía de lo cotidiano y de lo que somos los unos para los otros en este difícil camino que nos hace enfrentarnos a nosotros mismos. Estoy convencido que el aikido es un arte marcial que en poco tiempo para seguir avanzando en el mismo nos hace mirarnos cara a cara con lo que somos, con esa parte de nosotros mismos que nos molesta, que nos estanca, que nos limita, con una efectividad inigualable, para todos sin igual en distintos escalones y etapas.
Empiezo a entender que es un dojo y que es un camino, el mio o el del grupo o ambos.
Esto no ha hecho nada mas que comenzar .... o que continuar...
Doy las gracias a todos los que están y van conmigo sea físicamente o de corazón, que me apoyan y que me quieren, también a los que me hicieron daño y me odian por que me obligaron a andar mucho mas en el camino y a encontrarme flores que ni me imaginaba.
Este punto de inflexión lo adorno con la foto del curso realizado en Jaén de sensei Bruno Zanotti, del que disfrutamos con su presencia, sus reflexiones, su aikido y su trabajo, todo un lujo. Es el sensei que me sirve de guia e inspiración para mi trabajo. Espero estar a la altura de las expectativas que asumo al dirigirme en esa linea de practica.
Sudaremos ....
Nuestra dirección esta comenzando a definirse. El sentido de la practica, pienso creo sin equivocarme, ya no es una sensación individual sino grupal, no una simple actividad deportiva sino un actividad física que hunde su centro en la sinceridad del trabajo y una creencia firme en la filosofía del mismo. Una filosofía de lo cotidiano y de lo que somos los unos para los otros en este difícil camino que nos hace enfrentarnos a nosotros mismos. Estoy convencido que el aikido es un arte marcial que en poco tiempo para seguir avanzando en el mismo nos hace mirarnos cara a cara con lo que somos, con esa parte de nosotros mismos que nos molesta, que nos estanca, que nos limita, con una efectividad inigualable, para todos sin igual en distintos escalones y etapas.
Empiezo a entender que es un dojo y que es un camino, el mio o el del grupo o ambos.
Esto no ha hecho nada mas que comenzar .... o que continuar...
Doy las gracias a todos los que están y van conmigo sea físicamente o de corazón, que me apoyan y que me quieren, también a los que me hicieron daño y me odian por que me obligaron a andar mucho mas en el camino y a encontrarme flores que ni me imaginaba.
Este punto de inflexión lo adorno con la foto del curso realizado en Jaén de sensei Bruno Zanotti, del que disfrutamos con su presencia, sus reflexiones, su aikido y su trabajo, todo un lujo. Es el sensei que me sirve de guia e inspiración para mi trabajo. Espero estar a la altura de las expectativas que asumo al dirigirme en esa linea de practica.
Sudaremos ....